sPiRaL: aZuL h3cHiZo

Espacio de nubes aZuLeS-aMoRfAs en el cielo eterno de la sPiRaL

Sunday, June 25, 2006

La esencia, el reflejo y el complemento...

EN LA URBE: CRÓNICA DEL SONORA
La reina de las flores

En punto dan las 7 de la mañana, sale de su casa rumbo al mercado de Sonora; llega temprano y bien cargada, con la novedad de que en su tierra natal las flores ya dieron de sí; tanta contaminación, “cochinada” … como lo llama ella, ha provocado tenga que comprarlas en la urbe, cuando antes, de su bello invernadero, en Xochimilco cortaba las flores para venderlas… y cotizaba: desde hace años es la única que no vende medicina tradicional para el cuerpo, ella lo hace para el alma. Cabe mencionar que su nombre alude a una bella flor: Dalia.Es un local pequeño, como todos en el lugar, de metro cuadrado aproximadamente… ahí, solita y su alma, de vez en cuando platica con quien se acerca a comprar o a hacerle alguna consulta; Don José le comentaba, las piedras en el riñón no se le deshacían, y como toda una mujer sabia no lo dejó ir sin el consejo que ella aprendió de generaciones atrás.Vio frente a ella la fresca juventud y respondió con ánimo nuestras inquietudes. Al hablar de la cochinada hizo reflexionáramos el papel de la mujer, confundido entre la ideología machista y el matriarcado que le inculcaron; en el primer caso se ve a la mujer como simple instrumento de reproducción, débil y sumisa, mas en ella vibra esa fuerza, la responsabilidad y entrega, no al hogar, sino a la familia, al amor por lo que hace, lejos de la obligación.Uno a uno enlistó deberes; asear la casa: todos los días; lavar la ropa: con pino porque es efectivo; y “desenmugrar” los trastos: con tierra que no contamina como las espumas, pues el agua usada puede regarse y ayuda a fertilizar la tierra así como enterrar la ceniza resultante en la quema de los deshechos del sanitario. Todas, tareas de la dama del hogar que con tesón toma las riendas; su secreto lo dejó ver con aquel “una debe hacer esto, aquello…” y quedó claro: la enseñaron a valerse por si misma: a ser un pilar… entre tanto aprendió que en la vida hay de todo un poco, pero ella es diferente, nada tiene de “cara bonita, culo cagado”: a limpiar y trabajar que el mundo para eso está. Supo terminar en el instante más propicio la charla, sin rodeos se despidió… no hizo falta mucho, para comprender que debíamos partir: -“bueno, ya platicamos, que le vaya bien”.
Como recuerdito, la experiencia. El collar azul, souvenir que no puede faltar en la visita primera a cualquier lugar, esta vez: el sitio de los Brujos… donde no hallé brujos, pero si un mundo mágico creado y habitado por seres muy reales, quienes finalmente hacen la magia… El mercado de Sonora.

0 Comments:

Post a Comment

Subscribe to Post Comments [Atom]

<< Home